Derecho de los Pueblos Indígenas

por la Dra. Teodora Zamudio Derecho~UBA  ~ Equipo de Docencia e Investigación

 Mapa de carpetas

 

Presencia indígena

 

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Territorio del Virreinato del Río de la Plata

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Presencia histórica indígena en el territorio argentino

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Pueblos indígenas argentinos
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La Región del Noroeste

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La Región Serrana

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Región de Cuyo

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La Región Patagónica

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La Región Pampeana

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La Región Chaqueña

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La Región del Litoral y Mesopotamia

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La Colonización Hispana

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La Inmigración Europea. 1880 - 1914
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Etapas de la Inmigración.

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La Estructura Social

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Las Migraciones Internas en los ´40

 

 

 

Territorio del Virreinato del Río de la Plata

En 1617, el rey español dividió las tierras del Plata en dos gobernaciones, constituyéndose la gobernación del Guayrá, en los límites de la actual República del Paraguay, y la de Buenos Aires, de la cual formaban parte los actuales territorios de Buenos Aires, Banda Oriental, Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, la Patagonia y el Gran Chaco. En 1620 se organizó el obispado de Buenos Aires.

Mas sólo con la creación del virreinato en 1776 se inició el período de organización de la colonia del Plata, se establecieron las bases de la orientación económica, se organizó la administración y se definieron los límites del futuro Estado, pues ya eran evidentes las resistencias del Alto Perú, Chile y Banda Oriental a subordinarse a Buenos Aires.

mapa_virreinato.jpg (18452 bytes)

 Fuente: Instituto Geográfico Militar (Argentina)

 

Presencia  histórica indígena en el territorio argentino

Fuente: Levaggi, A. Paz en la frontera,

El siguiente mapa  da cuenta de la presencia indígena en el territorio de la hoy República Argentina durante lo siglos XVIII y XIX de acuerdo con los tratados y acuerdos suscriptos en las épocas de la colonia y el primer gobierno patrio

Distribución de los grupos aborígenes de la Argentina y de otros mencionados en el texto (Paz en la frontera de Aberaldo Levaggi) siglos XVIII y XIX Mapa confeccionado por Maximiliano Lezcano sobre material de Alfredo Tomasini y Eduardo Crivelli. Fuente: Levaggi, A. Paz en la frontera, pagina 15.

Referencia: 1) Atacamas; 2) Calchaquíes; 3) Omaguacas; 4) Chané; 5) Chiriguanos; 6) Agaces; 7) Mbayas; 8) Ayaguaes; 9) Guaraníes; 10) Tobas; 11) Matacos; 12) Signipes; 13) Vilelas; 14) Diaguitas; 15) Lules; 16) Malbalaes; 17) Ojotaes; 18) Tonocotés; 19) Mocovíes; 20) Abipones; 21) Chaná-Timbú; 22) Charrúas; 23) Pampas; 24) Comechingones; 25) Huarpes; 26) Ranqueles; 27) Pehuenches; 28) Tehuelches septentrionales; 29) Tehuelches meridionales; 30) Onas; 31) Yámanas.

 

 
Fuente: Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología.

 

Poblaciones Indígenas

 

CLASIFICACION

PUEBLOS

UBICACIÓN

Cazadores, pescadores y recolectores

Guaycurúes (tobas, mocovíes, abipones, matacos).

Chaco y litoral del Paraná

Coingon

Misiones, Corrientes y Entre Ríos, sobre la costa del río Uruguay.

Patagónes y onas

Mesetas de la Patagonia y Tierra del Fuego.

Yámanas

Tierra del Fuego.

Mapuches

En Argentina y Chile. En Chile.

Agricultores Incipientes

Guaraníes, Charaés, Timbúes, Huarpes (Mendoza, San Juan).Comechingones (Córdoba)

Mesopotámia y delta del Paraná

Agricultores Intensivos

Atacamas

Puna

Humaguacas u omaguacas

Quebrada de la Humahuaca

Diaguitas, Calchaquíes

Valles Calchaquíes de la Rioja y Catamarca.

La Región del Noroeste

La cultura Diaguito-Calchaquí es la más representativa de los antiguos habitantes indígenas del Noroeste Argentino, y conforma la más compleja y numerosa de las poblaciones. Este grupo esta integrado por tres entidades distintas, que se suelen conocer como: Pulares, en el Valle de Salta; Calchaquíes, en los valles de Calchaquí y Yocavil –Salta-, en Tucumán y Catamarca; y Diaguitas, en zonas de La Rioja. Sus componentes eran racialmente andinos y hablaban una misma lengua madre. Aproximadamente unos 200.000 indígenas conformaban este pueblo a la llegada de los españoles.

La Región Serrana

En la zona de las sierras centrales vivieron los Comechingones (sierras de Córdoba) y los Sanavirones. Los Comechingones tenían una economía de base mixta, que radicaba en el cultivo del suelo, y en la caza y la recolección. Lo que principalmente cultivaban era el maíz, pero también los porotos, los zapallos y la quínoa.

Los Sanavirones ocupaban una relativamente grande extensión de territorio sobre el río Dulce que comprendía también toda la depresión de la Mar Chiquita. Según algunos indicios, junto con el cultivo del maíz han de haber practicado también otros cultivos, y sobre todo, recolectado frutos agrestes, además de pescar y criar llamas.

Región de Cuyo

Los Huarpes constituían la antigua población aborigen de Cuyo. Divididos en tres grandes grupos muy afines entre sí, cada uno con su lengua particular, ocuparon la parte central de los territorios que hoy constituyen las provincias de San Juan, Mendoza y San Luis. En tiempos de la conquista española, los huarpes se hallaban en pleno proceso de aculturación de la civilización andina. Respecto a su forma de subsistencia, desarrollaron actividades como la cosecha del maíz, la caza guanacos y ñandúes, y el trabajo de la cerámica policroma.

La Región Patagónica

Los Chónik o Patagones del Sur son aquellas poblaciones de la Argentina Austral que primeramente viera Hernando de Magallanes, en junio de 1520. El nombre de Patagones se aplica a todos los indígenas de Patagonia. En primer lugar, el principal y más conocido de estos pueblos es el de los llamados Tehuelches. Un segundo pueblo patagón del sur de considerable importancia es el de los Onas, que vivían en la costa oriental y en el interior de la Isla Grande de Tierra del Fuego. Eran de vida nómada, y su economía se basaba en la caza (guanaco y avestruz) y en la recolección de productos agrestes.

Los Patagones del Norte, conocidos también como los Puelche-Guénaken, habrían tenido su locación en la región de los ríos Colorado y Negro, extendiéndose por el norte hasta las sierras del sur bonaerense. Fueron primitivamente cazadores de guanacos y avestruces, y más tarde comenzaron a comer la carne de caballo que cazaban en las llanuras meridionales de la provincia de Buenos Aires. Los productos de la recolección eran, ante todo, raíces y semillas.

La Región Pampeana

Cuando la ciudad de Buenos Aires fue fundada por Juan de Garay, las poblaciones indígenas con las que debió lidiar fueron los Pampas, cuyo nombre fue un derivado de su hábitat. Dada la enorme extensión del área ocupada y la movilidad de los grupos que la ocupaban, estos no tuvieron una gran homogeneidad, a pesar de lo cual se los podía considerar a todos como una sola población por su antigua procedencia, por su estilo de vida y por su lengua. Pero su existencia fue puesta muchas veces en duda. La razón de esa incertidumbre radica en que las poblaciones indígenas que fueran objeto de las expediciones de Julio A. Roca no eran estos pampas, debido a que, a principios del siglo XVIII, los auténticos pampas comenzaron a desaparecer y fueron reemplazados e infiltrados por poblaciones de estirpe araucana, sin que por ello los vecinos de las ciudades de la región dejaran de llamarlos de esa forma o siquiera notaran los cambios que estaban ocurriendo; hacia fines de siglo la región sólo era habitada por poblaciones de origen araucano.

La Región Chaqueña

Con el nombre de Guaycurúes se conoce a una serie de pueblos que desde hace tiempo habitaban las inmensidades del Chaco Las entidades principales son los Tobas, Mocovíes y Abipones. Deben ser considerados fundamentalmente cazadores y recolectores. Recolectaban abundantemente los frutos del algarrobo, del chañar, del mistol, de la tusca, y también higos de tuna y pequeños ananás silvestres. La caza se practicaba fuera de la estación más propicia para la pesca.

La Región del Litoral y Mesopotamia

La zona del Litoral (que podríamos definir como la angosta franja que forman ambas riberas del curso inferior del río Paraná) era ocupada, a la llegada de los conquistadores españoles, por una serie de grupos que conformaban una unidad diferenciada de las demás circundantes. Esta unidad que es posible denominar como Grupo del Litoral puede ser dividida en tres áreas, diferenciados por alguna particularidad lingüística y cultural, sin que por ello su cultura básica deje de ser una. El sector septentrional era ocupado por los Mepenes y los Mocoríes, los cuales ocupaban, unos frente a otros, ambas riberas del Paraná, entre la desembocadura del Paraguay y la del arroyo Feliciano. El sector central era ocupado por varios grupos: Timbúes y Carcaraes en la desembocadura del Carcarañá; Corondas, sobre el río homónimo; Quiloazas, en laguna de Setúbal; y Calchines en la zona de la antigua ciudad de Santa Fe. Finalmente, el sector meridional era ocupado por dos grupos, que vivían en riberas opuestas del Paraná. Los Chanaes se extendía a lo largo de las provincias de Santa Fe y Buenos Aires, desde Rosario hasta la desembocadura del río Luján, sobre la margen derecha del río Paraná. Los Mbeguaes ocupaban el sur de Entre Ríos, en toda el área que constituye el delta entrerriano.

La familia lingüística Tupí-Guaraní es una de las más importantes extendidas de América, y los Guaraníes representan la rama meridional de esta importante familia. Esta se extiende por la mayor parte del Paraguay, considerables porciones del sur de Brasil y parte de las provincias de Corrientes y Misiones, aunque nunca ocuparon una parte considerable del territorio nacional. Entre las poblaciones guaraníes de la Argentina podemos diferenciar varios grupos: Chandules, que ocupaban las islas del Delta del Paraná más orientales y meridionales; el grupo del Carcarañá, asentados en las islas de la desembocadura del río homónimo; el grupo de Santa Ana, ubicado al norte de la provincia de Corrientes; Cainguás, que se encontraban contiguos a los anteriores; y los Chiriguanos, que se ubicaban mayormente en territorio boliviano. Si bien el territorio que los guaraníes ocuparon en la actual Argentina fue reducido, su influencia sobre las demás poblaciones indígenas y sobre la población hispana fue importante.

La Colonización Hispana

El territorio que hoy constituye la República Argentina, fue descubierto, explorado y colonizado por la Corona española, pero no todas sus regiones lo fueron por hombres que llegaron directamente desde España. Es así que podemos diferenciar tres corrientes colonizadoras.

La primera de estas corrientes fue la llamada corriente del Este, en el marco de la cual se exploró la cuenca del Plata. La región del Río de la Plata, propiamente dicha, fue la única que debe su descubrimiento y colonización a las expediciones que provenían directamente desde los puertos de la península. Entre los varios adelantados de la región, el primero de ellos fue Pedro de Mendoza, quien fundó, el 3 de febrero de 1536, la población a la que denominó Puerto de Nuestra Señora Santa María del Buen Ayre; esta expedición también fundó las ciudades de Corpus Christi, Nuestra Señora de la Buena Esperanza, Nuestra Señora de la Candelaria y Asunción. Esta región abarcó zonas de las actuales provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa, a la vez que se extendió hasta las actuales repúblicas de Uruguay y Paraguay; Asunción, fue, hasta 1617, la capital de tan extensa gobernación.

La corriente del Norte, siguiendo órdenes emanadas desde el Perú, exploró la región norte y centro del país, llamada Tucumán, que comprendía total o parcialmente las actuales provincias de Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja y Córdoba. El descubridor del norte argentino fue Diego de Almagro, quien en 1536 pasó a Chile por tierras que le permitieron tocar las tierras de Jujuy, Salta y Catamarca. La primera exploración la encabezó Diego de Rojas en 1543, ingresando por Jujuy y recorriendo, luego, Salta, Catamarca y Santiago del Estero.

Finalmente, la tercera corriente colonizó la región de Cuyo, siguiendo instrucciones de los gobernadores radicados en Santiago de Chile, y es la denominada corriente del Oeste. Así, comprendió las actuales provincias de San Juan, Mendoza y San Luis. Esta región dependió de las autoridades españolas de Santiago, hasta la creación del Virreinato del Río de la Plata, en 1776. El descubrimiento de la región lo efectuó Francisco de Villagra en 1551 y la colonización la inició Pedro del Castillo al fundar, el 2 de marzo de 1561, la ciudad de Mendoza.

La Inmigración Europea. 1880 - 1914

Uno de los principales factores de cambio que dio lugar a la transición desde la Argentina tradicional a la Argentina moderna es la inmigración. Y sin esta inmigración masiva, naturalemente asociada con el nombre de Juan Bautista Alberti, no es posible comprender a la Argentina contemporánea. No hubo otro período en el que la proporción de extranjeros en edad adulta haya sido tan significativo; por más de setenta años, el setenta por ciento de la población de la Capital Federal y casi el treinta por ciento en las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, eran inmigrantes. La europeización de la Argentina y la modificación del carácter nacional, tan anhelados por la generación del ochenta, se tradujo en una política inmigratoria abierta.

Etapas de la Inmigración.

Hasta 1880, a través de las políticas de poblamiento, se intentó promover la agricultura, la ganadería y la red de transportes, para luego industrializar el país. Dentro de una corriente inmigratoria heterogénea, casi la mitad de la inmigración provenía de Italia, especialmente del sur, y una tercera parte de España.

Luego de 1880, comenzó la segunda etapa. A partir de aquí se buscó mano de obra para una producción agrícola-ganadera masiva, pero, pocos inmigrantes lograron ser propietarios. Ante el fracaso del plan de adjudicación de tierras en propiedad, el inmigrante se transformó en arrendatario o peón, y buscó asilo en los centros urbanos. Así, las políticas de poblamiento fracasaron. Igualmente, al ser la inmigración mayoritariamente masculina, mientras se ocupó de actividades rurales, favoreció el desarrollo de una economía agrícola que permitió que el país pase a ser el principal exportador de trigo en el mundo, cuando, hasta 1870, la Argentina lo importaba.

La Estructura Social

Como consecuencia del proceso inmigratorio, la estructura social argentina se volvió más compleja, a la vez que cambió la cultura política por el aumento de los estratos populares y sectores medios. Si bien creció el número de industriales y comerciantes, la clase alta se cerró al inmigrante, reteniendo la riqueza y el prestigio (basado en la "antigüedad y los antepasados") como también el poder político y económico asociado con la propiedad de la tierra.

La estructura de clases puede ser dividida en cuatro segmentos. El primero de ellos era la clase alta o aristocrática, la cual, hasta 1914, representó al uno por ciento de la población. La siguiente era la alta clase media, que, si bien era próspera, tenía un escaso prestigio social. La baja clase media no poseía fuerza económica ni poder social, pero tenía alguna posibilidad de ascenso. Finalmente, la clase baja, que representaba a los dos tercios de la población, ocupaba la base de la pirámide.

El tipo argentino fue cambiando. La clase dominante, compuesta por ganaderos, estancieros, comerciantes, abogados y políticos, refleja las contradicciones de una generación cuyos valores y defectos se confunden: riqueza, sabiduría, arrogancia, superficialidad, prudencia y optimismo. Las clases medias iban fraguándose con la inmigración del inmigrante a través de su participación en la economía y en el proceso de aculturación modernizante. Las clases bajas, distribuidas a lo largo y a lo ancho de toda la Argentina, recordaban la dualidad del país. Para gobernar la Argentina moderna fue preciso integrar a los inmigrantes sin arriesgar la integridad nacional.

Entre 1902 y 1910, se operaron grandes cambios en la estructura social, los que produjeron fuertes fisuras en el sistema, tanto político como social. La guerra en Europa alentaba la entrada de inmigrantes que buscaban nuevos lugares para su bienestar. La guerra del ´14 no sólo interrumpió el flujo inmigratorio, sino que, también, llamó a los nacionales de los beligerantes, lo cual explica el saldo inmigratorio negativo del período 1914-1918. Pero la Argentina lograba retener a los hijos de los extranjeros de las primeras olas, proclives tanto al ascenso social como a la participación política. Muchos de ellos habían obtenido títulos, los que, sumados a la actividad de sindicalistas anarquistas, provocaron las tensiones que caracterizaron al país a principios de siglo.

La población urbana se duplicó. Y fue la clase media el estrato que más se desarrolló gracias a la contribución de los extranjeros; en él, crecían los sectores dependientes (empleados, funcionarios, técnicos). A la vez, fue en los centros urbanos donde el ascenso social, desde los estratos populares, era más acentuado. Esto favoreció a la integración de los estratos en el orden social vigente.

Las Migraciones Internas en los ´40

La sociedad argentina hacia 1945 mostraba una realidad novedosa. La inmigración externa había dejado de ocupar un papel central en la configuración de la Argentina y su lugar fue ocupado por las migraciones internas. Al igual que la inmigración extranjera, las migraciones internas se instalaron en las ciudades, pero, a diferencia de las primeras, no pasaron a engrosar la clase media sino los estratos populares. La movilidad social era cada vez mayor, particularmente en Buenos Aires.

El proceso de urbanización iba en ascenso. La cuarta parte de la población del área metropolitana eran extranjeros y un tercio venían del interior, pero estos últimos se incrementaban más que cualquier otro sector social. Por este proceso, la industria pasó a ocupar el lugar que antes tenía la agricultura; la mitad de la población, para 1948, trabajaba en la industria, mientras que sólo el veinte por ciento lo hacía en la agricultura.

Las migraciones internas produjeron algunos fenómenos tal vez no previstos. Las ciudades del interior perdieron población joven y potenciaron su decadencia económica. Y aquellas ciudades que recibieron los flujos migratorios debieron enfrentarse con la carencia de infraestructura para sobrellevar el proceso y no pueden evitar, aún, el conflicto social que el hacinamiento provoca.

FUENTE: Secretaria de la Gestión Publica: http://www.sgp.gov.ar/   FOTOS: www.argentinatierragaucha.com

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Colección: Derecho, Economía y Sociedad

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Última modificación: 11 de Mayo de 2008