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Fuente: E.P.E.T. Nº 18 Nicolasa B. de Quiroga, Villa Mercedes, San Luis (Argentina)
Estos indígenas también habrían sido descendientes de los antiguos huárpidos, cuya cultura fue evolucionando desde el Paleolítico; lo prueban los hornos de tierra que servían para hacer la caza. En consecuencia su base cultural es muy primitiva. Recibieron influencias andinas y alguna influencia incaica
ECONOMIA
Eran sedentarios y vivían en viviendas estables. De éstas no quedan restos que nos permitan apreciar sus características, de lo cual podemos deducir que no las construían de piedra y de ningún material duradero. Cultivaban el maíz y zapallo. Recolectaban algarrobo y practicaban la caza y la crianza de la llama. VESTIMENTA y ARMASConocían el hilado, y suponemos de acuerdo a las
influencias andinas recibidas como del contacto cultural
Sus preferidas eran el arco y la flecha, estas últimas con punta de piedra. Además utilizaban hachas de piedra y madera; raspadores de piedra y clásicas boleadoras.
CERAMICALa cerámica era muy rudimentaria. Trabajada en color negro y rojizo natural con guardas geométricas en bajorrelieve. LENGUADe su lengua se sabe muy poco y ha desaparecido hace mucho tiempo sin que ninguno de los misioneros la haya tomado como fuente de estudio. Algunos topónimos son característicos, como los terminados en san: Taclasán, Tuisán, Alcasán, Malasán; otra terminación es gut, y guit. Terminación onomástica y gentilicia es pe, pluralizada por los españoles: Ulapes, Nepes, Niquisape. El adjetivo se posponía al nombre y el genitivo se anteponía. CONQUISTA Y DESAPARICIONLa región no habría estado nunca muy poblada y los olongastas que encontraron los conquistadores españoles no tardaron en desaparecer. Cuando se fundó La Rioja,en 1591, el teniente de gobernador de Córdoba, Tristán de Tejeda, subyugó a las parcialidades que habían mostrado resistencia, y Ramírez de Velasco repartió los poblados de esa raza entre los vecinos de Córdoba y la Rioja; así muchos olongastas fueron expatriados y encomendados en vecinos de aquellas nuevas ciudades. Los del poblado de Ascala fueron llevados a los llanos de Catamarca; los de Olta a la carpintería de Najche, en Tucumán; los de Laha, con su cacique Yungulo, fueron llevados a la zona de lo que hoy es Cura Brochero, en el oeste de Córdoba; según constancias, estas parcialidades murieron o se extinguieron pronto. Por otro lado, hallándose Los Llanos en medios de ciudades como San Juan, Mendoza, San Luis, Córdoba y La Rioja, su territorio fue como un coto de caza de indios para los encomenderos; por eso se ve figurar en el empadronamiento de indios residentes en Mendoza a olongastas que habían sido tomados prisioneros en malocas de los blancos. Cuando se produjo el levantamiento general de 1632, los olongastas hicieron causa común con los rebeldes, y los del poblado de Astiles mataron a un misionero; una partida de españoles armados que salió de La Rioja hizo un gran escarmiento en los insumisos. Según informes de 1782, en Los Llanos Riojanos sólo quedaban por entonces los pueblos de Olta y Antiles, pero Olta había sido ya despoblada con indios de Moga; todo el resto de la región se fue repoblando con mulatos, mestizos y algunos españoles. |
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