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Enviado por Griselda Grunin Reclaman maestros aborígenes en las escuelas argentinasLa educación intercultural bilingüe es uno de los derechos reconocidos por el Estado argentino a todos los niños aborígenes. Pero en la gran mayoría de las escuelas del país se les enseña a leer y escribir en castellano, desconociendo su lengua materna y las dificultades que acarrea adquirir un segundo idioma al mismo tiempo que la lecto-escritura. Pocas veces los contenidos de las clases y los manuales tienen en cuenta valores y conocimientos aportados por sus culturas. Según un informe realizado por la agencia Periodismo Social, idiomas como el guaraní, el wichi, el mapuche, el toba, el mocoví, el chorote, el aymara o el quechua están ausentes en las aulas argentinas, e incluso muchas veces si se los oye nombrar en boca de un alumno éste puede ser víctima de burlas. Una situación que reproduce las relaciones que se dan fuera del colegio y que puede desalentar el desarrollo de su identidad. Del mismo modo, los conocimientos de la naturaleza, la medicina, la astronomía, la arquitectura y el arte de esos pueblos, así como sus costumbres ancestrales, son sistemáticamente ignorados por los contenidos de las clases. A nivel normativo, Argentina fue uno de los últimos países latinoamericanos en reconocer los derechos de los indígenas. Pero, aunque los ha incorporado a la Constitución Nacional y ratificado en tratados internacionales, los representantes de los pueblos originarios aseguran que no se cumplen y que el Estado continúa en deuda con sus comunidades, históricamente olvidadas, y con la mayoría de sus integrantes sumidos en la pobreza. Reclamos originariosLa educación intercultural bilingüe es uno de los reclamos más fuertes. También sus reclamos territoriales, a los que se suma que sus niños puedan tener maestros aborígenes, que la formación contemple sus lenguas y culturas, lo que implica revisar contenidos y metodologías pedagógicas que la escuela tradicional utiliza hace décadas dando la espalda a lo diferente. Este año, por primera vez, el Estado dio
una señal en este sentido al crear, en julio, el Programa Nacional de Educación
Intercultural Bilingüe, con 2.4 millones de pesos de presupuesto para becas y
1.5 millones para otras seis líneas de acción (que incluye producción de
materiales, formación docente, apoyo técnico y financiero a proyectos
pedagógicos institucionales, investigación, evaluación y monitoreo y creación de
redes a nivel nacional y regional). Roxana Soto, de la Agrupación Diaguita Calchaquí, sostiene que “la interculturalidad implica un diálogo y un conocimiento entre las distintas culturas” y que “el conocimiento de las diferentes culturas que conviven dentro de un Estado debe Así entendida -dice Soto- la interculturalidad es un derecho no sólo de los pueblos indígenas, sino de toda la sociedad”. diario La Mañana de Córdoba el 12/10/04 http://www.lmcba.com.ar/2004/04-10-12/8_sociedad_03.htmNota completa: La escuela argentina intenta saldar su deuda con los alumnos aborígenes. Periodismo Social
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