Palabra
del COMPITCH
(Consejo de Médicos y Parteras Indígenas del Estado de Chiapas – México)
con motivo
de la
cancelación
del proyecto
de bioprospección
del consorcio
ICBG MAYA
“Si
el país cuenta con biodiversidad es porque aún existen los pueblos indios”
Hermanos
y hermanas indígenas y no indígenas, organizaciones presentes, señores y señoras
investigadoras que nos acompañan, adversarios de ayer pero hoy, ojalá, otra
vez hermanos, señores y señoras de los medios de información y formación.
La
cancelación definitiva del proyecto de bioprospección
denominado “Investigación farmacéutica y uso sustentable del conocimiento
etnobotánico y biodiversidad en la región maya de los Altos de Chiapas”,
encabezado por distintos institutos y agencias del gobierno de los Estados
Unidos de América bajo las siglas del consorcio ICBG Maya, es resultado de
una lucha dada por muchos y muy diversos actores y en donde el Consejo de
Organizaciones de Médicos y Parteras Indígenas Tradicionales de Chiapas, el
Compitch, sólo fue uno más. Sin el concurso general y en ocasiones coordinado
de todos esos frentes, el ICBG Maya no sólo no se cancela sino estaría ya
empacando los extractos de hongos y plantas para sacarlos de nuestro territorio,
tal y como ha ocurrido ya en otras partes del país.
Es
a esa movilización desatada por diversas organizaciones y medios,
algunas de las cuales sólo por su nombre conocemos, que el proyecto, primero,
se declaró en moratoria y ahora, a un año de suspender actividades, resolvió
cancelarlo.
Por
nuestra parte, el estudio, el confrontar en otros espacios nuestra palabra, el
allegarnos elementos de información y contraste, y sobre todo, nunca olvidar
nuestra memoria,
nos dio en el Compitch los elementos de claridad que fortalecieron nuestra
resistencia y su propuesta implícita: rechazar la apropiación lucrativa
que ofrece ese modelo de desarrollo basado en el sistema de patentes pero,
sobre todo, llamar a todos los implicados, a todos los que de una o de otra
manera se benefician o pueden beneficiarse de nuestro conocimiento y del uso de
nuestras plantas, para que ellos sean, finalmente, quienes decidan bajo qué
sistema es que han de aprovecharse.
Porque
nunca excluimos a nadie, salvo a lo que excluye, ni pensamos que nuestro camino
fuera el único camino
pero sí un camino, es que los demás creyeron que valía la pena luchar junto a
nosotros y así es que luego otros se fueron sumando y se volvió entonces
esta lucha una lucha de todos al punto de ser ya tan grande la cantidad de
gente y organizaciones contrarias, no a los propósitos biotecnológicos del
proyecto sino a los principios y condiciones bajo los cuales este quería
aprovechar nuestras plantas y nuestro conocimiento ancestral sobre ellas, que
sus responsables tuvieron que cancelarlo.
Sin
embargo sí queremos dejar en claro que no vencimos ni aspiramos a vencer a
nadie. La cancelación definitiva del proyecto de bioprospección ICBG Maya
es algo bueno, pero también es algo malo. Bueno porque se detuvo la
fractura a los valores comunitarios, porque se detuvo el despropósito de
aprovechamiento desigual basado en el lucro y la exclusión que hoy dominan al
mundo, porque se demostró que la ignorancia de letras y la necesidad de
nuestros pueblos no significan falta de claridad en lo que queremos y, sobre
todo, en lo que no queremos, y porque nuestra antigua estrategia de defender y
preservar con todos por lo que de por sí es de todos probó que sirve y da
frutos, aun en estos tiempos. Pero también fue algo malo. Malo porque una parte
del todo en que somos, pensó y anduvo contra nosotros, y así nosotros también
anduvimos en contra de ellos, los dos enfrentados, siendo ambos partes del mismo
cuerpo. Las piernas no pueden caminar cuando ambas quieren andarse por rumbos
distintos, porque haciendo así es que se tropiezan, caen y al cabo derrumban a
todo el cuerpo, o cuando menos lo detienen, y así no se avanza, y si se avanza,
pues ya se llega uno muy tarde a su destino y el cuerpo, con tantos calambres y
heridas, llega sólo a curarse, no a ser útil, y así no sirve a nadie ese
cuerpo.
Por
eso es que no venimos a celebrar la derrota de las personas ni mucho menos la de
las instituciones. Mide mal el líder del proyecto ICBG Maya, dr. Brent
Berlin, cuando predice que esta cancelación vamos a celebrarla como una
victoria mayor. Celebramos, sí, el ya no seguir cayéndonos, el que, al
cabo, se haya detenido el enfrentamiento y haya conseguido que lo nuestro siga
siendo nuestro, es decir, para todos, pero no el que, en medio del
camino, esa cancelación, como quiera, nos conduzca a quedarnos parados, es
decir, sin acceso a esas nuevas técnicas de aprovechamiento de los recursos, o
que, quienes cryéndose vencidos y su palabra ya sin un lugar para vivirla, se
nieguen, en consecuencia, a participar en un proceso de reconciliación
propositivo y democrático en el que nosotros o quienes nos acompañaron
seamos parte y a cambio opten por reagruparse en espera de un descuido o de una
oportunidad política que los lleve a hacer lo mismo y otra vez nos volvamos a
los tropezones.
Si
tenemos que pedir disculpas pues las damos. No nos lastima ni nos hace ser
menos. En toda controversia todas y todos estamos expuestos a equivocarnos,
incluso a ofender a los otros con más frecuencia y gravedad que cuando no hay
pleitos. Buscamos equivocarnos y dañar lo menos posible, pero siempre. Así que
hoy, formal y públicamente, les pedimos disculpas a todos aquellos que, con o
sin haber mediado provocación, hayamos lastimado en su persona o en sus
intereses. Y si tenemos que hacer algo más con tal que el mismo cuerpo que
somos se ande otra vez alegre de su corazón y en armonía, díganos qué hay
que hacer, y para que así sea pues lo hacemos, incluso nos hacemos a un lado,
con tal de que verdaderamente todos se anden parejos y nadie se suba sobre el
otro.
También
queremos hacer aquí un reconocimiento público a la valiente determinación del
Consejo Técnico Consultivo del Colegio de la Frontera Sur de no apoyar la
propuesta estadounidense del programa ICBG, impulsada por el dr. Brent Berlin,
de entrenar a especialistas indígenas sobre normas éticas y bioprospección,
porque bajo la dirección de ese señor Berlin, ese entrenamiento iba a concluir
operativamente en un inminente enfrentamiento intercomunitario y en una
creciente escalada de odio y división entre la gente, es suma, en más
problemas para nosotros.
Finalmente.
El director general del Ecosur, dr. Pablo Liedo Fernández, hace un llamado a
las organizaciones sociales e indígenas y a las instancias de gobierno y de
investigación a promover una discusión racional sobre el tema con vistas a
definir el marco legal para el mejor aprovechamiento y manejo de los recursos
naturales de nuestro país. Pues bien. El Compitch declara que acepta esta
propuesta y a ese propósito es que, por su parte, pide a todos los aquí
presentes se proponga una fecha y un lugar para ir preparando, junto a otros
esfuerzos, primero, los términos de una plataforma de convocatoria lo más
amplia y plural posibles con vistas a dejar muy clara la legitimidad y
viabilidad de cuanto resulte de la discusión que bajo esa amplia participación
resulte.
Es
todo. Celebraremos, cuando todos andemos en paz y con justicia en las cosas y
pensamientos que son para todos, más allá de los caminos que cada quien
proponga.
Gracias
por permitirnos decir nuestra palabra.
San
Cristóbal de Las Casas, Chiapas, a 29 de noviembre del año 2001
Por más información:
Consejo Estatal de Parteras y Médicos Indígenas
Tradicionales de Chiapas, contactos:
Sebastián Luna, Rafael Alarcón, Antonio Pérez Méndez, Margarito Ruiz, Isidro
López Rodríguez. Atención de OMIECH: +52-67-8 54 38 (desde Mexico
01-967-85438)
omiech@laneta.apc.org
Dr. Alejandro Nadal
Tel: +52-5-4493089